Internet está construido, en gran medida, sobre sistemas de gestión de contenidos. Cada vez que visitamos un periódico digital, el sitio de una universidad, el portal de un gobierno o la tienda online de una gran marca, es muy probable que detrás de esa experiencia exista un CMS trabajando de forma silenciosa. Entre todas las opciones disponibles, hay una que destaca por su solidez, su flexibilidad y su capacidad para resolver proyectos verdaderamente complejos. Esa plataforma se llama Drupal.