Hay una escena que se repite mucho más de lo que la gente cree. Alguien abre el móvil, busca algo, entra en una web y, antes de que termine de cargar del todo, ya está pulsando la flecha de volver atrás. No lo piensa, no analiza nada, simplemente se aburre de esperar y se va a otra página que le resuelva la duda más rápido. Ese comportamiento tan humano y tan poco reflexivo es, en el fondo, el motivo por el que existen las métricas de las que vamos a hablar hoy.