Cualquier negocio que hoy busque presencia online se encuentra, tarde o temprano, con la misma decisión. Existen tres caminos principales para construir una web: una plantilla de WordPress, una plataforma cerrada como Wix o Shopify, o un diseño desarrollado a medida. Los tres permiten publicar una web funcional en un plazo razonable. La diferencia real no está en si la web "funciona" o no, sino en qué tan bien responde a las necesidades específicas del negocio, y en qué margen de crecimiento ofrece a medio y largo plazo.